Vitoria-Gasteiz aprueba su principal herramienta para la transición energética integral y la adaptación al cambio climático en el municipio





Noticia publicada el

21 de junio de 2022

El Plan de Acción para el Clima y Energía Sostenible (PACES) marca reducir el consumo energético un 29,6%, las emisiones de GEI en 61,5% y las netas en un 83,1% en 2030 respecto a 2006.

Vitoria-Gasteiz cuenta desde el pasado viernes con la principal herramienta que vertebra toda la acción de transición energética integral en el municipio, el Plan de Acción para el Clima y Energía Sostenible (PACES) que ha sido presentado esta mañana en comisión municipal por la teniente de alcalde Ana Oregi y el jefe del Servicio de Clima, Energía y Sostenibilidad, Andrés Alonso.

Desde el punto de vista estratégico, el PACES 2030 ha establecido una visión a largo plazo (antes de 2050), de manera que Vitoria-Gasteiz ambiciona ser un territorio resiliente al cambio climático, con la evaluación periódica de las consecuencias de cambio climático y una acción climática sostenible e inclusiva; neutro en carbono, contribuyendo así a limitar el calentamiento global por debajo de 1,5 °C; con un acceso universal de la ciudadanía a unos servicios energéticos seguros, sostenibles y asequibles para todos, combatiendo eficazmente la pobreza energética; y una economía prospera, sostenible e inclusiva.

Esta visión está alineada con la visión a largo plazo del Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía, anticipándola temporalmente incluso para antes de 2050.

El PACES 2030 establece también unos objetivos de mitigación ambiciosos, que van más allá de los establecidos como mínimos por el Pacto, y que son los siguientes:

  • Reducir el consumo energético en 2030 respecto al de 2006 en un 29,6%.
  • Reducir las emisiones de GEI en 2030 respecto a las de 2006 en un 61,5%.
  • Reducir las emisiones netas de GEI en 2030 respecto a las de 2006 en un 83,1%.

Además, establece unas metas de adaptación, definidas en función de los resultados de las cadenas de impacto evaluadas en el diagnóstico de riesgos:

  • Sequías sobre el medio rural: reducir el riesgo asociado a las actividades agropecuarias mediante la alineación de las políticas/programas/planes del ámbito rural a los posibles efectos del cambio climático, el apoyo de la agricultura y ganadería local y el fortalecimiento de la capacidad de adaptación de los productores locales.
  • Inundaciones fluviales sobre el medio urbano: continuar desarrollando obras de mejora y acondicionamiento hidráulico que reduzcan la mancha de inundabilidad asociada a eventos extremos y, al mismo tiempo, mejoren el estado ecológico de las masas de agua y el aprovechamiento sostenible del recurso del agua.
  • Inundaciones pluviales sobre el medio urbano: garantizar la funcionalidad territorial y urbana del municipio, reduciendo las disrupciones en movilidad a través del incremento de la resiliencia de las infraestructuras de drenaje y la planificación sostenible del territorio.
  • Olas de calor sobre la salud de la población: garantizar el confort térmico, así como el acceso a las zonas de confort durante los episodios de temperaturas extremas, con el reto de reducir la morbilidad y mortalidad en el municipio.
  • Vientos extremos sobre el medio urbano, rural y salud de la población: mejorar el conocimiento sobre los escenarios de cambio climático de vientos extremos con el fin de evaluar los impactos con una mayor precisión, establecer las medidas de adaptación y reducir las incidencias asociadas.

100 acciones en 13 ámbitos estratégicos

Estos objetivos y metas se desarrollan a partir de 13 ámbitos estratégicos, en los que se integran un total de 23 líneas estratégicas, y un total de 100 acciones, 40 de cuales se corresponden con acciones de transición energética y reducción de emisiones, y las otras 60 con medidas de adaptación local al cambio climático.

El PACES 2030 en su visión a 2050 recoge también la lucha contra la pobreza energética, a través de varias acciones.

Asimismo, el PACES también establece para 2030 unos objetivos de eficiencia energética y de uso de energías renovables para el Ayuntamiento en su ámbito de actuación:

  • reducir el consumo energético de los edificios municipales, el alumbrado público y la flota municipal en al menos un 35 % (respecto a 2017).
  • cubrir al menos el 32 % del consumo de los edificios municipales, el alumbrado público y la flota municipal con energías renovables (tanto consumos térmicos como eléctricos).

Estos últimos objetivos se van a alcanzar mediante actuaciones en los edificios e instalaciones, en el espacio público, así como en la manera más eficiente de prestar los servicios municipales, como la electrificación del 100% de la flota de autobuses de transporte público, la sustitución total del alumbrado público a led, o la instalación de más de 33 MW de solar fotovoltaica fundamentalmente en autoconsumo, entre otras.

Presupuesto estimado, 922 millones de euros 

El presupuesto total estimado para el desarrollo de la acciones asciende a 922,5 millones de euros, de los que el 84% se corresponden con acciones de mitigación y el 16% restante con medidas de adaptación. De este, el 29% se atribuye a la actuación municipal, el 31% a inversión y o financiación por parte de administraciones de carácter supramunicipal, y el 40% restante a financiación privada.

De los 274,4 millones de euros de inversión municipal, el 70% se destinaría a acciones para favorecer la transición energética y la reducción de emisiones en las instalaciones y en la prestación de servicios municipales, como la rehabilitación energética de los edificios, el alumbrado público de alta eficiencia, la electrificación de la flota de autobuses, la energía solar fotovoltaica o el aumento de los sumideros de carbono, acciones éstas entre las que se concentran la mayor parte de ese presupuesto.

Por otro lado, el 30% restante se dedica a la puesta en marcha de acciones de adaptación, como la regeneración del espacio público mediante la creación de supermanzanas, la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza, la restauración y renaturalización de espacios naturales degradados o la potenciación de los elementos de conexión ecológica, entre otras, que van a reducir los riesgos de los impactos climáticos en el municipio, además de conseguir otros beneficios como la mejora de la biodiversidad, o de la calidad del aire.

Misión 100 ciudades climáticamente neutras en 2030

Durante el periodo de redacción definitiva del plan, tras la culminación del proceso participativo llevado a cabo, se ha planteado la oportunidad de extender la visión a largo plazo y ambicionar la posibilidad de anticipar para Vitoria-Gasteiz la neutralidad en carbono a un horizonte temporal más próximo, en línea con la iniciativa propuesta por la Comisión Europea denominada Misión 100 ciudades climáticamente neutras en 2030, por y para la ciudadanía.

A través de esta Misión se va a apoyar, promover y mostrar la transformación de cien ciudades europeas hacia la neutralidad climática de aquí a 2030, con la intención de convertirlas en centros de experimentación e innovación para todas las demás, y lograr que todas las ciudades europeas sean neutras en carbono para 2050.

El pasado 28 de abril, la Comisión Europea dio a conocer el listado definitivo de las ciudades que van a formar parte de esta iniciativa. Vitoria-Gasteiz ha sido seleccionada y ha pasado a formar parte de ese grupo de ciudades europeas aceleradoras de los procesos de avance hacia la neutralidad climática.

Cada una de las cien ciudades pioneras seleccionadas firmará e implementará un Contrato Climático de la Ciudad (Climate City Contract), adaptado a su propia realidad y elaborado mediante un proceso de creación conjunta en el que puedan manifestarse todas las opiniones en todos los niveles, que contará con un plan de inversión.

También el WWF (Foro Mundial para la Naturaleza) ha seleccionado a Vitoria-Gasteiz como finalista global de su iniciativa Desafío de una ciudad planetaria (OPCC – One Planet City Challenge). Esta iniciativa revisa las acciones y ambiciones climáticas de las ciudades, y evalúa si se alinean con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París.

El jurado ha valorado los esfuerzos de Vitoria-Gasteiz en tener un plan de acción climática, PACES 2030, que contempla tanto mitigación como adaptación al cambio climático. Así mismo, ha reconocido que su objetivo de reducción de emisiones, recogido en el plan, está alineado con los objetivos basados en la ciencia, y está en línea con la proporción justa de lo que le corresponde a la ciudad para limitar el cambio climático.

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