Imagen de archivo de taxis. EFE
Imagen de archivo de taxis. EFE

Las personas que soliciten el servicio de taxi en Vitoria y posteriormente no lo recojan, deberán pagar una tasa de cinco euros en el siguiente servicio. Es una medida implementada hace años que se utiliza para “evitar un uso indebido” del mismo y abonar, de forma simbólica, el servicio que el taxista ha prestado.

Esto se da gracias al sistema informático que registra las llamadas de los usuarios que solicitan el taxi. De este modo, si el cliente solicita el servicio y no se presenta, su teléfono se registrará en una lista. Una vez transcurridos diez minutos, el profesional tiene la opción de llamar al cliente y si no coge la llamada o no coge el servicio se considera que “no ha hecho uso del servicio que ha sido asignado mediante un contrato verbal regulado por la ordenanza municipal de Vitoria”.

Y es que, este pago de cinco euros será abonado en el siguiente servicio que solicite el cliente. “No se cobra lo que realmente se gasta, los importes son superiores porque hay que tener en cuenta el desplazamiento del taxi más el tiempo de espera al cliente“, recalca Ana Herrero Ortega, presidenta de la Asociación de taxis de Álava.


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